Hoy voy a contarte de todo un poco. Esta es una serie de historias que, en conjunto, llevan a una sola conclusión: mi actual yo.
En los últimos años me he considerado buena persona y cuando esta idea se cuela en una conversación, el argumento que utilizo para sostenerla empieza y termina negando un conjunto de sustantivos relacionados con delitos de la amplia gama de actividades a las que se dedica la gente que se esfuerzo por ser de lo peor.
En cambio, yo siempre he andado por mi aburrida vida tratando de no hacerle daño a nadie, aunque, a veces, los tropiezos me han hecho pasar a traer incluso a aquellos que me importan. Mis ex y familia podrían dar cuenta de cuan terrible puedo llegar a ser. A pesar de ello, hay cosas de fondo que me hacen ser lo que soy hoy. Por ejemplo, durante la secundaria cuando fue la primera vez que me enamoré o que hice mi favorito a un cantante británico; ahí tuve uno de mis primeros grupos de amigos.
También, que en la preparatoria fui popular, con otro grupo de amigos de un lado para otro, concursando y organizando cualquier cosa que nos divirtiera sanamente. Cuando me gradué, buscar una carrera, es algo que también te cambia. El salir de casa, por primera vez solo y del pueblo llegues a vivir a una hermosa y fría ciudad.
Me gustaría mucho tener una columna en una revista o en un periódico donde seguir contando a una mayor audiencia de qué forma saldrán mejor tus enchiladas o tus tragos con tequila. Considero que al ser recto y correcto, el karma me ayudará a conseguir este sueño, como el chico con maquillaje en los ojos que cantó en vivo con alguien que admira, el hermoso ser humano que vende tacos y un sinfín de historias que te topas todos los días en la pantalla de tu teléfono celular. He decidido regresar a mis inicios en los que escribía esta clase cosas, de mi lugar de nacimiento, de mi infancia en la playa, de cómo mi abuelo, en palabras de mi madre, cazaba conejos montado en su caballo; del paterno que cultivaba maíz y chiles.
También he reflexionado acerca de cosas que he leído por ahí, que seas cordial con las personas porque no sabes cuales son sus batallas. No trates mal a nadie, un día estás arriba y al siguiente abajo. Hay días que puedes comprar ropa muy costosa, conseguirla de segunda mano o prestada, por poner algunos ejemplos.
En fin, ya casi para terminar, no pude retener a la única mujer que amo, mi madre, no pienses mal, sólo que quiere tranquilidad, y me he mudado cerca de mi hermano mayor, tengo que dejar muchas cosas atrás para poder decir que soy “bueno” y no se trata de masculinidad sino de decisión y de un niño que un día cambio el lápiz por la tinta que no se borra y después de eso por un teclado y un monitor y después de todo quiere ser en memoria de su padre un mejor hombre.










